En una fuente apta para microondas, verter 1 litro de leche y un yogur natural. Opcionalmente, se puede añadir una cucharada de leche en polvo para darle más densidad. Mezclar todo bien. Se puede utilizar la batidora para mezclar más fácilmente.
Calentar en el microondas a máxima potencia durante 3 minutos y 30 segundos si la leche está fría de la nevera, o 2 minutos y 30 segundos si la leche está a temperatura ambiente. Reservar.
Colocar varios tarros de vidrio (ver nota 4) en el microondas para calentarlos. Para ello, utilizar la función grill sin microondas durante 5 minutos. Si el aparato no dispone de esta función, añadir un poco de agua en cada tarro (un dedo, por ejemplo) y calentar a máxima potencia de microondas hasta que casi hierva.
Sacar los tarros del microondas con cuidado para no quemarse, y cerrar el microondas para que no pierda el calor que pueda quedar en su interior. Vaciar el agua de los tarros, si fuera el caso, y repartir la mezcla de leche y yogur entre los diferentes tarros. Yo utilizo para ello un cazo o cucharón y un embudo. Cerrar los tarros muy bien para que no se escape el calor.
Una vez llenos y cerrados, mantener los tarros durante varias horas en el ambiente cálido del interior del microondas. Para ello, si el microondas tiene grill, cubrir los tarros con un paño de cocina o una mantita pequeña, y conectar el grill durante 1 minuto aproximadamente. No abrir más el microondas.Si no tiene grill, antes de introducir los tarros, colocar un recipiente con un poco de agua en el microondas y calentar durante 2 minutos a máxima potencia para crear vapor y calentar el interior. Posteriormente, sacar el recipiente con agua e introducir los tarros, cubrirlos con un paño y cerrar el microondas sin conectarlo. Tras unas 8 horas, el yogur estará listo (ver nota 5). Dejar enfriar y conservar en la nevera.