Volver

Yogur casero en el microondas

Yogur casero en el microondas
Preparación8 horas 30 minutos
Tiempo Total8 horas 30 minutos
Nº de raciones: 9 yogures de 125 ml
Coste por ración: 0,12 €
Autor: Rubén Durán

Ingredientes:

  • 1 litro de leche desnatada, semi o entera (ver nota 1)
  • 1 yogur natural (ver nota 2)
  • 1 cucharada de leche en polvo (opcional) (ver nota 3)

Elaboración:

  • En una fuente apta para microondas, verter 1 litro de leche y un yogur natural. Opcionalmente, se puede añadir una cucharada de leche en polvo para darle más densidad. Mezclar todo bien. Se puede utilizar la batidora para mezclar más fácilmente.
  • Calentar en el microondas a máxima potencia durante 3 minutos y 30 segundos si la leche está fría de la nevera, o 2 minutos y 30 segundos si la leche está a temperatura ambiente. Reservar.
  • Colocar varios tarros de vidrio (ver nota 4) en el microondas para calentarlos. Para ello, utilizar la función grill sin microondas durante 5 minutos. Si el aparato no dispone de esta función, añadir un poco de agua en cada tarro (un dedo, por ejemplo) y calentar a máxima potencia de microondas hasta que casi hierva.
  • Sacar los tarros del microondas con cuidado para no quemarse, y cerrar el microondas para que no pierda el calor que pueda quedar en su interior. Vaciar el agua de los tarros, si fuera el caso, y repartir la mezcla de leche y yogur entre los diferentes tarros. Yo utilizo para ello un cazo o cucharón y un embudo. Cerrar los tarros muy bien para que no se escape el calor.
  • Una vez llenos y cerrados, mantener los tarros durante varias horas en el ambiente cálido del interior del microondas. Para ello, si el microondas tiene grill, cubrir los tarros con un paño de cocina o una mantita pequeña, y conectar el grill durante 1 minuto aproximadamente. No abrir más el microondas.
    Si no tiene grill, antes de introducir los tarros, colocar un recipiente con un poco de agua en el microondas y calentar durante 2 minutos a máxima potencia para crear vapor y calentar el interior. Posteriormente, sacar el recipiente con agua e introducir los tarros, cubrirlos con un paño y cerrar el microondas sin conectarlo.
  • Tras unas 8 horas, el yogur estará listo (ver nota 5). Dejar enfriar y conservar en la nevera.

Notas:

1. Como ocurre con los yogures del supermercado, si usamos leche entera, el yogur que obtendremos será más denso, casi como un flan. Y si usamos leche desnatada, el yogur será más fluido, pero también será muy cremoso y estará igual de delicioso.
2. En cuanto al yogur, con que sea natural es suficiente, sin importar si es desnatado o no. Escoge el más simple que encuentres, sin ningún tipo de añadido y, por supuesto, sin edulcorar.
Solo será necesario comprar un yogur natural la primera vez que hagamos yogur en casa, ya que necesitamos una fuente de bacterias para iniciar la fermentación de la leche. Para las siguientes tandas, utilizaremos como fuente de bacterias nuestro yogur casero, por lo que no te los comas todos y guarda uno.
3. La leche en polvo es opcional, con el fin de obtener un yogur más denso, sobre todo si la leche utilizada es desnatada o semi.
4. Deben ser tarros de vidrio con tapa. Pueden ser del tamaño que quieras. ¡Pero no los compres! Aprovecha los tarros de conservas o de otros productos que seguramente tienes ya por casa. Con que estén bien limpios, es suficiente. También podemos esterilizarlos con agua hirviendo antes de usarlos, pero no es imprescindible. Solo se trata de asegurarnos de que no quedan restos de comida que puedan hacer que proliferen otras bacterias que impidan que las bacterias del yogur crezcan adecuadamente.
En mi caso, algunas veces he usado tarros de 175 ml (de mostaza) para hacer yogures individuales, pero actualmente uso tarros más grandes, de 600 ml (de miel), porque me ocupan menos espacio y puedo comer más o menos cantidad según me apetezca. Eso sí, no comas el yogur directamente del tarro, porque al introducir la cuchara usada, vamos a contaminar y estropear el yogur que nos sobre.
5. Yo suelo hacer la preparación después de cenar y cuando me levanto a la mañana siguiente, ya está listo.
Aunque utilicemos leche entera, a veces podemos obtener un yogur poco denso, como yogur líquido. No te preocupes, no es que no haya fermentado o esté malo; se puede comer el yogur perfectamente.
Esto puede deberse a dos motivos:
a) Que la temperatura de la leche no haya sido adecuada para favorecer la fermentación. En este caso, tendrás que probar a aumentar o disminuir la temperatura de la leche y/o del interior del microondas e ir ajustándola en función del resultado que obtengas, ya que depende del clima, de lo fría que sea la noche… En una yogurtera, la temperatura está controlada, pero te aseguro que no es tan difícil acertar con la temperatura adecuada como para justificar la compra de un electrodoméstico más.
También está la opción de no usar microondas. En este caso, habrá que utilizar un termómetro de cocina y calentar la leche a unos 38 grados centígrados, aproximadamente. Dejar de calentar al añadir el yogur y mezclar.
b) Que las bacterias del yogur que hemos usado ya no estén activas. Esto ocurrirá a medida que usemos las bacterias de nuestro propio yogur en tandas sucesivas, ya que se irán agotando y su actividad se irá reduciendo. Además de dar como resultado un yogur más líquido, también nos irá saliendo cada vez más ácido. Cuando ocurra, la siguiente tanda de yogur habría que hacerla con un nuevo yogur natural del supermercado.