Lavamos bien las berenjenas, las secamos con papel de cocina y les cortamos el tallo (ver nota 4).
Las cortamos por la mitad longitudinalmente y las colocamos en un recipiente apto para microondas (de vidrio, por ejemplo), lo más amplio posible y que se pueda tapar (ver nota 5). No deben estar amontonadas. Si no cupiesen todas, haremos este proceso en dos tandas.
Vertemos una cucharadita de aceite de oliva virgen extra sobre cada una de las mitades y lo extendemos con ayuda de una brocha.
Tapamos el recipiente (por ejemplo, con un plato; no debe quedar hermético) y lo introducimos en el microondas a 800 W (o potencia máxima) durante 10 minutos.
Mientras tanto, podemos ir preparando el relleno. Para ello, mezclamos bien el tomate, el atún escurrido y el orégano (ver nota 6). Si vemos que la mezcla queda seca, podemos añadir más tomate al gusto.
Finalizados los 10 minutos, destapamos con cuidado de no quemarnos con el vapor. Un pequeño truco es desplazar ligeramente la tapa para que salga el vapor antes de quitarla por completo.Si todavía no estuviesen tiernas las berenjenas, las podemos introducir en el microondas 1 minuto más a 800 W (o potencia máxima). Repetimos el proceso con la segunda tanda de berenjenas, si es el caso.
Escurrimos el agua que pudieran haber soltado y cubrimos las berenjenas con el relleno preparado.
Finalmente, cubrimos con unas lascas de queso tierno, tapamos el recipiente y volvemos a introducirlo en el microondas 2 minutos a 800 W (o potencia máxima). En el caso de haber utilizado rodajas de tomate natural en lugar de tomate concentrado, cocinar un minuto más (3 en total).