Volcar en un recipiente amplio apto para microondas (de vidrio) y que se pueda tapar el contenido de la bolsa de ensaladilla previamente descongelado o no. Si lo hubiésemos descongelado antes (hacerlo siempre en la nevera), ir directamente al paso número 4.
Sin tapar, introducir en el microondas y conectarlo a potencia de descongelación (300 W aproximadamente) durante 8 minutos.
Una vez finalizados, remover y volver a introducir otros 8 minutos más a la misma potencia. Veremos que la ensaladilla ya está descongelada.
Remover y tapar el recipiente con una tapadera de cristal o un plato e introducir en el microondas, esta vez a 800 W, durante 8 minutos.
Sacar y destapar con cuidado de no quemarnos, remover bien para que se haga por todas partes, volver a tapar e introducir de nuevo en el microondas a potencia máxima durante otros 8 minutos.
Una vez finalizados, comprobar que las hortalizas están a vuestro gusto. Si no es así, introducir 1 o 2 minutos más e ir comprobando.