Ensaladilla ultracongelada más rápida y saludable

Ensaladilla ultracongelada más rápida y saludable
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Hoy quiero compartir con vosotros un consejo para hacer ensaladilla de una forma mucho más rápida, sencilla y saludable: cocinando ensaladilla ultracongelada en el microondas .

Lo habitual a la hora de hacer una ensaladilla es pelar y picar las patatas y las zanahorias, y cocerlas en agua hirviendo junto con los guisantes y cualquier otra hortaliza que le queráis añadir. Esto lleva su tiempo y da bastante trabajo, además de que ensuciamos los fogones y múltiples cacharros, generando vapor por toda la cocina.

Hay una forma mucho más práctica para hacer esto: utilizar ensaladilla congelada y cocinarla en el microondas.

¿Utilizar ensaladilla congelada? Y diréis: «pues vaya tontería que nos descubre». Pues sí, es tan tonto como eso. Sin embargo, muy poca gente recurre a este tipo de productos, cuando lo cierto es que presentan un sinfín de ventajas. Vamos a verlas y seguro que deja de pareceros una tontería.

Ensaladilla congelada, un alimento natural.

Cuando hablo de ensaladilla congelada no me estoy refiriendo a esas bolsas de congelados con alimentos ultraprocesados que con solo calentar (o freír, en la mayoría de los casos) ya están listos para consumir.

Me estoy refiriendo a bolsas de simples verduras y hortalizas congeladas al natural, que solamente han sido peladas, lavadas y cortadas, no sufriendo ningún otro tipo de transformación, aparte de la propia congelación.

La ultracongelación: un sinfín de ventajas.

Estamos hablando de los llamados productos de «tercera gama» (III gama), la cual engloba a los congelados y ultracongelados. En el caso de las verduras y hortalizas, se trata de productos ultracongelados. ¿Y qué significa la «ultracongelación»? Pues es una congelación mucho más rápida de lo normal, lo que permite:

– evitar el desarrollo de microorganismos,

– evitar la pérdida de nutrientes, y

– conservar las características sensoriales y organolépticas (textura, olor y sabor) del alimento.

Cuando congelamos un alimento, se forman cristales de hielo que rompen las paredes de las células que lo forman. Al descongelar, se produce la pérdida de los líquidos de dichas células. Esto conlleva también una pérdida de nutrientes y la modificación de la textura, el olor y el sabor originales del alimento.

En el caso de la ultracongelación, el brusco enfriamiento da lugar a cristales de hielo mucho más pequeños. Estos microcristales no dañan las paredes celulares, con lo que, al descongelar, no hay pérdida de líquidos del alimento, los nutrientes se conservan y las propiedades organolépticas se mantienen intactas.

Vegetales ultracongelados: como recién recolectados.

Así pues, los vegetales ultracongelados, una vez descongelados, nos permiten disfrutar de alimentos totalmente naturales, ya lavados y cortados, listos para ser cocinados, y con todos los nutrientes y sus propiedades originales.

No voy a afirmar que sean mejores que los alimentos frescos, pero podría. Desde que son recolectados, los alimentos frescos llegan a nuestra mesa tras un tiempo más o menos prolongado, durante el cual han ido perdiendo calidad nutricional y organoléptica. Además, en el caso de los vegetales, como las frutas, se recolectan cuando todavía no están maduros. Esto implica que no han recibido de la planta todavía todos los nutrientes que deberían para ser óptimos desde el punto de vista alimentario.

Los vegetales ultracongelados, para poder mantener intactas sus propiedades, son sometidos a frío de manera casi inmediata tras su recolección (y tras ser lavados, pelados y cortados, si es el caso). Se puede afirmar, así, que llegan a nuestra mesa con las mismas cualidades que tenían en el momento de ser recolectados. Además, esto permite que puedan ser cosechados en su punto óptimo de maduración y, por lo tanto, con sus cualidades nutricionales al máximo.

Vegetales ultracongelados: más baratos que los frescos o envasados.

Aunque la anterior es la más importante, los vegetales ultracongelados presentan otras ventajas muy destacadas.

La primera es el precio. Mucha gente pensará que son más caros. Nada más lejos de la realidad.

El coste de la ensaladilla ultracongelada es de 0,69 €/kg en varios supermercados, conteniendo aproximadamente un 50% de patatas, un 20% de zanahorias, un 15% de judías verdes y un 15% de guisantes.

Si consideramos los siguientes precios para los alimentos frescos (0,60 €/kg de patata, 0,69 €/kg de zanahoria, 3 €/kg de judía verde y 2,60 €/kg de guisantes; en este caso, hemos considerado guisantes de lata, ya que muy poca gente usa guisantes frescos; el precio, por tanto, es por kilogramo escurrido, sin líquido), el coste de una ensaladilla hecha con alimentos frescos en la misma proporción que la ensaladilla ultracongelada sería de 1,28 €/kg, un 85% más cara que la ensaladilla ultracongelada. Y eso que hemos buscado los precios más bajos para los alimentos frescos. Si consideráramos un precio medio, la diferencia sería aún mayor.

Mucha gente dirá que en los 0,69 €/kg estamos pagando el peso del agua congelada, y es así. Sin embargo, la cantidad de agua de un alimento ultracongelado es ínfima. Y no es agua añadida, sino la del propio alimento, que también está incluida en el precio de los alimentos frescos. Además, en el caso de los alimentos frescos, también estamos pagando la piel de las patatas o de las zanahorias, mientras que en el ultracongelado se aprovecha el 100% del producto.

Más ventajas de los ultracongelados.

Otra ventaja de los vegetales ultracongelados es que ocupan poco espacio en comparación con los frescos. Además, siempre están disponibles en el congelador para salir de un apuro y comer algo saludable y en el mínimo tiempo, pues no hay que lavar, pelar ni picar.

Así que por disponibilidad, facilidad de uso, rapidez de preparación y posibilidad de almacenamiento, los vegetales ultracongelados también ganan por goleada a los vegetales frescos.

Solo una precaución: mantener la cadena de frío.

La única precaución que hay que tener al usar vegetales ultracongelados, como con cualquier alimento congelado, es procurar no romper la cadena de frío. Si esto ocurriera, el producto vería deterioradas sus propiedades y podría llegar a estropearse.

Por eso, cuando adquirimos ultracongelados, debemos fijarnos bien en que los vegetales del interior estén sueltos; si estuvieran apelmazados o formando un bloque, significaría que se ha roto la cadena de frío en algún momento y no sería recomendable adquirir esa bolsa.

Cocer la ensaladilla más rápido, fácil y saludablemente.

Una vez que está claro que usar ensaladilla ultracongelada es más ventajoso desde todos los puntos de vista, ¿cuál es la mejor forma de prepararla? ¿Cocerla en agua? Noooo.

Como dijimos al principio de esta entrada, queremos ganar en tiempo, limpieza y salud. ¿Y qué utensilio que sirve para algo más que calentar el café nos ayuda a ganar tiempo, limpieza y salud en la cocina? Efectivamente, el microondas.

Algunas personas me dicen que parece que me patrocina alguna marca de microondas porque lo uso en la mayoría de mis recetas. Eso es como decirle a cualquier cocinero si le patrocina alguna marca de vitrocerámicas. El microondas, como los fogones, es una herramienta fundamental en la cocina, pero normalmente no le sacamos todo el partido y lo usamos solo para calentar cosas sencillas. Por eso, uno de los objetivos de este blog es mostraros todas las posibilidades del microondas y las múltiples ventajas que nos ofrece, tal y como hemos visto en varias entradas (Lo imprescindible para cocinar: el microondas y Ventajas del microondas y cómo calentar adecuadamente):

– el contenido nutritivo del alimento cocinado en el microondas es muy superior, ya que no se utiliza agua como medio de cocción y no se pierden nutrientes por disolución. Además, no hay destrucción de nutrientes como la que se produce durante una cocción prolongada en agua;

los sabores son más potentes, pues no se disuelven en el agua de cocción;

– además del sabor original, se mantiene el resto de propiedades organolépticas, especialmente, su textura y color, siendo el alimento más apetecible;

– al no haber evaporación de agua, la limpieza en el cocinado es mucho mayor;

– se cocina más rápido, con el consiguiente ahorro de tiempo y de energía.

Vegetales ultracongelados y cocinados en el microondas: las ventajas se multiplican.

Así pues, utilizando ensaladilla ultracongelada y cocinándola en el microondas:

– ingerimos todos los nutrientes, vitaminas y minerales, originales e intactos de los vegetales, pues no se han perdido desde su recolección, gracias a la ultracongelación, y tampoco se pierden en el microondas;

– disfrutamos del sabor, olor y textura originales de los vegetales, pues se han conservado intactos con la ultracongelación y se preservan en el microondas;

– manchamos únicamente el recipiente de vidrio que introducimos en el microondas, nada más; no generamos vapor, no manchamos ollas ni ningún otro utensilio;

ahorramos muchísimo tiempo y esfuerzo, tanto porque no hay que lavar, pelar ni picar vegetales, como porque no tenemos que esperar a que hierva el agua. Además, el cocinado en el microondas es mucho más rápido (además de que podemos hacer otras cosas mientras funciona).

Quizás no comáis mucha ensaladilla y el ahorro no os parezca tan importante. Sin embargo, esto mismo lo podemos aplicar a cualquier otra verdura ultracongelada disponible en el supermercado: coliflor, brócoli, espinacas, guisantes, alcachofas, coles de Bruselas, menestra de verduras… Incluso, cebolla, ajo y pimiento, ya picados y listos para usar, lo que en el caso de la cebolla y el ajo puede ser importante para algunas personas a las que no les gusta manipular estos vegetales.

La receta para cocer vegetales ultracongelados en el microondas.

Pues bien, vamos a ver cómo cocinar los vegetales ultracongelados en el microondas.

Os dejo la receta imprimible de la ensaladilla, pero el proceso sería el mismo para cualquier vegetal ultracongelado, sin más que variar los tiempos. También os dejo al final de la entrada el vídeo rápido.

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Cómo cocer ensaladilla en el microondas

Ensaladilla ultracongelada más rápida y saludable
Cocción32 minutos
Tiempo total32 minutos
Nº de raciones: 5
Coste por ración: variable
Autor: Rubén Durán

Ingredientes:

  • 1 kilogramo de ensaladilla ultracongelada

Elaboración:

  • Volcar en un recipiente amplio apto para microondas (de vidrio) y que se pueda tapar el contenido de la bolsa de ensaladilla previamente descongelado o no. Si lo hubiésemos descongelado antes (hacerlo siempre en la nevera), ir directamente al paso número 4.
  • Sin tapar, introducir en el microondas y conectarlo a potencia de descongelación (300 W aproximadamente) durante 8 minutos.
  • Una vez finalizados, remover y volver a introducir otros 8 minutos más a la misma potencia. Veremos que la ensaladilla ya está descongelada.
  • Remover y tapar el recipiente con una tapadera de cristal o un plato e introducir en el microondas, esta vez a 800 W, durante 8 minutos.
  • Sacar y destapar con cuidado de no quemarnos, remover bien para que se haga por todas partes, volver a tapar e introducir de nuevo en el microondas a potencia máxima durante otros 8 minutos.
  • Una vez finalizados, comprobar que las hortalizas están a vuestro gusto. Si no es así, introducir 1 o 2 minutos más e ir comprobando.

Notas:

  1. Para recordar mejor el proceso y aplicarlo siempre que sea necesario, pensad en la «regla de los 4 ochos», pues son 4 fracciones de 8 minutos cada una: 8 + 8 minutos destapado a potencia de descongelación, y 8 + 8 minutos tapado a potencia máxima.

En el caso de la ensaladilla, que es lo que estamos haciendo hoy, le añadiremos todo aquello que más nos guste. En mi caso, he añadido:

– un paquete de aceitunas sin hueso bien escurridas (no queremos excesos de sal),

– una lata de maíz dulce bien escurrido,

– dos latas de bonito en aceite de oliva (incluido el aceite, ya que está lleno de sabor y nos permitirá conservar mejor la ensaladilla en la nevera),

– y dos huevos cocidos, por supuesto, en el microondas, tal y como vimos en la entrada Huevo cocido en el microondas: más fácil y rápido.

Aunque reconozco que puede estar rico y tener una textura agradable, nunca utilizo palitos de pescado o surimi, ya que es un producto ultraprocesado (aparte de que no me gustaría saber de qué está hecho realmente…).

Y una vinagreta como aderezo: sana y ligera.

Y como aderezo, podemos recurrir a la habitual y deliciosa mayonesa (mejor, hecha en casa) o, como en mi caso, a una rica, sana y ligera vinagreta, que también se puede hacer al gusto añadiendo las especias que más nos apetezca.

Eso sí, siempre respetando la proporción de tres cucharadas de aceite por una cucharada de vinagre. Y con un toque de mostaza de Dijon, que le da un sabor delicioso y ayuda a que el aceite y el vinagre emulsionen mejor, es decir, a que se mezclen bien.

Se puede hacer una vinagreta en el momento de utilizarla o hacer una más grande e ir usándola según se vaya necesitando, ya que también vale para ensaladas de lechuga, tomate… Para ello, hay que conservarla tapada en la nevera en un recipiente de vidrio y usar una cuchara limpia para servirse, removiéndola enérgicamente para que emulsione cada vez que la utilicemos.

Hay personas que prefieren añadir la mayonesa a toda la ensaladilla en lugar de a la ración que van a ingerir. Es cuestión de gusto, pero, personalmente, prefiero servirme la ensaladilla en el plato y ahí añadir la mayonesa que me apetezca, evitando así la ingesta excesiva de calorías.

En el caso de aderezar con vinagreta, es mejor siempre añadirla en el momento y a la ración que vamos a ingerir, dejando la ensaladilla que sobre sin aliño. Si no, el líquido sería absorbido por los vegetales, que se curtirían y se deteriorarían más rápidamente.

Os dejo a continuación la receta en formato imprimible, así como un vídeo rápido con todo el proceso de cocción de la ensaladilla en el microondas y de preparación de la vinagreta.

Espero que os guste y que sigáis leyendo mis entradas nuevas y las ya publicadas. Recordad que podéis contactarme a través de los comentarios y suscribiros para recibir puntualmente las nuevas entradas. También podéis seguirme en las redes sociales (Facebook, Twitter y YouTube).

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Vinagreta básica para ensaladas

Ensaladilla ultracongelada más rápida y saludable
Preparación5 minutos
Tiempo total5 minutos
Coste por ración: variable
Autor: Rubén Durán

Ingredientes:

  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (ver nota 1)
  • 1 cucharada de vinagre de Jerez o cualquier otro de calidad (ver nota 1)
  • 1 cucharadita de mostaza de Dijon (ver nota 2)
  • 1 o 2 puntas de sal (ver nota 3)
  • 1 punta de pimienta blanca recién molida (o 6 vueltas de molinillo) (ver nota 3)
  • Especias (orégano, albahaca, comino…) ((al gusto; opcional))

Elaboración:

  • Verter todos los ingredientes en un recipiente de vidrio y batir enérgicamente con un tenedor hasta obtener una emulsión.

Notas:

1. 1 «cucharada» equivale a 15 mililitros (1 cuchara sopera).
2. 1 «cucharadita» equivale a 1 cuchara de postre.
3. 1 «punta» equivale a 1 cuchara de café/moka.
4. Hacer la cantidad de vinagreta deseada manteniendo las proporciones indicadas.
5. Se puede hacer la vinagreta en el momento de usarla o hacer una más grande e ir utilizándola según se vaya necesitando, ya que también vale para ensaladas de lechuga, tomate… Para ello, hay que conservarla tapada en la nevera y usar una cuchara limpia para servirse, removiéndola enérgicamente para que emulsione cada vez que la usemos.
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2 comentarios en “Ensaladilla ultracongelada más rápida y saludable”

    1. 5 stars
      ¡¡¡Muchas gracias, Belén!!!
      Con que a una persona le haya sido de utilidad, ya me doy por satisfecho.
      ¡Gracias por decírmelo!

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