Sacar todos los ingredientes de la nevera al menos dos horas antes para que estén a temperatura ambiente al realizar la elaboración.
En primer lugar, elaborar la base de galleta (aunque es opcional y se puede obviar; la tarta saldrá igual de bien). Para ello, derretir la mantequilla en el microondas (a potencia mínima y revisando cada pocos segundos para que no se queme ni salpique).
Añadir la mantequilla derretida y las galletas partidas en trozos en el vaso de la picadora y triturar hasta que la mezcla sea homogénea. Si no se dispone de picadora, introducir las galletas en una bolsa de congelar y machacarlas con un rodillo o a base de golpes, echarlas en un bol, añadir la mantequilla derretida y mezclar hasta tener una masa homogénea.
Engrasar con mantequilla la base y las paredes de un molde de horno para bizcocho de unos 20 cm de diámetro o forrarlo con papel de horno (ver nota 2).
Verter en el molde la mezcla de galleta y mantequilla, distribuir por todo el fondo y comprimir bien con los dedos o con una cuchara hasta que quede bien apretada y aplanada.
Reservar en la nevera para que se apelmace (ver nota 3).
Elaborar ahora la tarta. Para ello, en un bol, añadir el yogur escurrido (si es que tiene algo de suero) y la mitad del azúcar, y batir con varillas a velocidad media-alta hasta que monte un poco (si no ocurre, no pasa nada, la tarta va a salir igual).
Añadir el zumo de limón, el extracto o aroma de vainilla y la otra mitad del azúcar, y batir de nuevo.
Añadir los huevos a temperatura ambiente de uno en uno, sin dejar de batir y esperando a que el anterior se mezcle bien antes de añadir uno nuevo.
Agregar un pellizco de sal y acabar de homogeneizar.
Verter la mezcla en el molde y cocer en el horno 10 minutos a 250 ºC (o 230 si se utiliza ventilador).
Sin sacar la tarta del horno, cocer otros 80-90 minutos a 120 ºC (o 100 si se utiliza ventilador). No abrir la puerta en ningún momento para que la temperatura baje lentamente.
Aunque la tarta ya estará hecha, si no se ha dorado la superficie, se puede poner el grill unos minutos, pero vigilando para que no se queme. Esto le dará un aspecto aún más apetitoso.
Sacar del horno y dejar enfriar 2 horas.
Refrigerar otras 2 horas en la nevera.
Desmoldar y decorar al gusto (ver nota 4).