Trocear el chocolate y fundirlo en el microondas durante 3 minutos a 450 W. Sacar y remover con una lengua hasta que esté totalmente fundido.
Cascar los huevos en un bol y añadir el azúcar. Batir con unas varillas hasta que aumente entre dos y tres veces su volumen. Para facilitar la tarea, hacer este paso manteniendo el bol al baño maría.
Agregar el aceite y mezclar con suavidad, evitando que se pierda el aire incorporado en el paso anterior.
Añadir el chocolate fundido y mezclar suavemente hasta que esté totalmente incorporado.
Mezclar bien la harina y el impulsor y tamizar sobre la mezcla anterior con un colador de malla fina. Mezclar suavemente hasta que quede bien incorporado y sin grumos.
Untar con aceite la base y las paredes de un molde de cristal o silicona de 24 centímetros (o el más amplio que quepa en el microondas) y volcar en él la mezcla.
Cocinar en el microondas durante 7 minutos a 750 W sin tapar.
Una vez que se pueda manipular sin quemarse, desmoldar y dejar que se enfríe completamente.