En primer lugar, se elabora el caramelo. Para ello, en un molde apto para microondas (de vidrio o de silicona), verter 50 g de azúcar, añadir 1 cucharada de agua (15 ml) y voltear suavemente para que todo el azúcar quede impregnado (ver nota 1 para hacer el caramelo sin microondas; ver nota 2 para saber qué molde utilizar).
Introducir en el microondas a 800 W (ver nota 3) durante 3 minutos. El caramelo ya debería estar listo y con un color tostado, pero, si no fuera así, calentar 10 segundos más y abrir para comprobar si ya está hecho, repitiendo este ciclo tantas veces como sea necesario, pero sin quemar el caramelo.
Sacar, voltear el molde suavemente para repartir el caramelo por las paredes, y colocar en el centro un vaso o tarro estrecho de cristal con la boca hacia arriba (ver nota 2). Reservar.
Ahora, se elabora el flan. En una cazuela, verter la leche, la nata y el aroma de vainilla (ver nota 4) y calentar. También se puede calentar en el microondas en un recipiente de cristal. En cualquiera de los dos casos, no debe llegar a hervir.
Añadir el chocolate troceado y remover hasta que se funda completamente y se mezcle bien (ver nota 5).
Reservar tapado para que se aromaticen la leche y la nata.
En un bol, cascar los huevos, añadir el azúcar, y batir hasta que quede bien mezclado.
Añadir poco a poco la leche y la nata al bol de los huevos, añadir una pizca de sal y mezclar bien.
Verter la mezcla sobre el molde.
Introducir en el microondas durante 6 minutos a 650 W (ver nota 3; en caso de querer cocer el flan en el horno, ver nota 6).
Dejar reposar 1 minuto en el interior del microondas (así se evita que puedan generarse burbujas de vapor por la cocción y que el flan quede con huecos).
Volver a conectar el microondas durante otros 2 minutos a 650 W.
Dejar reposar 1 minuto en el interior del microondas.
Si, al introducir un cuchillo o palillo, estos no salen limpios, cocer durante 1 minuto más y, tras él, dejar 1 minuto de reposo. Repetir este ciclo de 1 minuto de cocción-1 minuto de reposo tantas veces como sea necesario hasta que el palillo salga limpio, pero no abusar para que no se reseque demasiado el exterior del flan. Aunque el flan pueda parecer endeble y demasiado líquido, acabará de hacerse por sí solo y cogerá consistencia en la nevera.
Dejar enfriar y mantener en la nevera entre 2 y 3 horas para que tome la consistencia adecuada, aunque es altamente recomendable dejarlo reposar hasta el día siguiente para que el flan intensifique su sabor con el caramelo y este se disuelva por completo.
Retirar con cuidado el vaso o tarro y desmoldar volteando el molde sobre un plato amplio (ver nota 7).