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Tiramisú fácil, saludable y sin huevo (apto para celíacos)

Tiramisú fácil saludable y sin huevo
Preparación24 minutos
Cocción6 minutos
Tiempo Total30 minutos
Nº de raciones: 12 (1250 g)
Coste por ración: 0,50 € (4,80 €/kg)
Autor: Rubén Durán

Ingredientes:

  • 1 base de bizcocho (ver paso 1 de la receta) (también pueden ser galletas o bizcochos de soletilla)
  • 200 mililitros de nata líquida para montar (35% de materia grasa) (fría; mantener en la nevera hasta su uso)
  • 500 gramos de queso mascarpone (también puede ser queso fresco, queso crema o queso batido; a temperatura ambiente)
  • 60 gramos de azúcar glas
  • 1 cucharadita o cuchara de postre (5 mililitros) de esencia de vainilla
  • 100 mililitros de café líquido (descafeinado soluble o de cualquier otro tipo)
  • 1 cucharada o cuchara sopera (15 mililitros) de licor de café (opcional)
  • Cacao puro en polvo (para espolvorear)

Elaboración:

Para las capas sólidas:

  • Para las capas sólidas del tiramisú, vamos a usar una base de bizcocho ligero o genovés, que hemos elaborado en 6 minutos siguiendo los pasos de la entrada Bizcocho base para tartas fácil y rápido (ver enlace en el apartado de "notas"). Dejar enfriar para poder cortarlo mejor y para que no se baje la nata que vamos a montar y que untaremos por encima del bizcocho. También podéis usar galletas o bizcochos de soletilla de la tienda, aunque no será tan sano.
  • Para emborrachar el bizcocho, preparamos un café intenso de sabor. En mi caso he utilizado café soluble descafeinado, pero si os gusta el café y no tenéis problema con la cafeína, podéis utilizar café puro, y cuanto más intenso, mejor. Y si no os gusta el sabor a café, podéis emborrachar el bizcocho con un almíbar.
    En mi caso, para potenciar el sabor, he añadido también una cucharada de licor de café. Pero si tenéis niños o simplemente no lo queréis usar, quedará igualmente rico con el café descafeinado sin más, pero hacedlo bien fuerte.
    Reservamos el café hasta que se enfríe.

Para la crema:

  • En un bol, batimos la nata bien fría (sacada directamente de la nevera) con varilla manual o eléctrica hasta que esté montada (más densa y con algo de volumen). No excederse para que no se corte. Reservamos en la nevera hasta que la utilicemos.
  • En otro bol, mezclamos (sin batir) el queso (que habrá estado un rato a temperatura ambiente para que sea más fácil de trabajar), el azúcar glas y la esencia de vainilla, e integramos todo bien.
  • Añadimos esta mezcla sobre la nata montada de la nevera. Mezclamos con suavidad para que no se baje la nata y hasta que esté todo bien incorporado. Reservamos en la nevera hasta que utilicemos esta crema.

Montaje:

  • Una vez que tenemos todo preparado y frío (el bizcocho, el café y la crema), vamos a montar el tiramisú. Yo lo voy a hacer en el mismo molde en el que he hecho el bizcocho, por lo que simplemente voy a cortarlo por la mitad para tener dos capas, eso sí, con mucho cuidado para que no se rompa. Pero podéis utilizar cualquier molde, por ejemplo, uno rectangular o de plum-cake. En ese caso, tenéis que cortar el bizcocho a la medida y os saldrán más de dos capas.
    Por otro lado, yo no voy a desmoldar el tiramisú una vez montado, lo voy a servir directamente desde el molde. Así que, para montar las capas, primero colocaré una de bizcocho, luego una de crema, otra de bizcocho y, finalmente, una de crema.
    Si queréis desmoldarlo y servirlo en otro recipiente, tendréis que forrar el molde con papel film (hacedlo de forma que el papel sobresalga algo del molde) y montar las capas al revés, es decir, empezando por una de crema y acabando por una de bizcocho. De esta forma, cuando lo vayáis a desmoldar y darle la vuelta, la última capa que hemos montado (de bizcocho) será la base del tiramisú.
    Así pues, en mi caso, coloco en el molde una primera capa de bizcocho. Con la ayuda de una brocha, empapamos bien esa primera capa con el café ya frío y mezclado con el licor.
    En caso de usar galletas o bizcochos de soletilla, será aún más fácil: solo hay que ir mojándolos en el café y colocándolos hasta cubrir el molde.
  • Sobre el bizcocho emborrachado, volcamos la mitad de la crema (o la cantidad adecuada en función del número de capas que queráis hacer) y la extendemos uniformemente por toda la superficie. Finalmente, espolvoreamos cacao en polvo con la ayuda de un colador de malla fina.
  • Repetimos el proceso cubriendo con la segunda mitad del bizcocho (o con otra capa de galletas o bizcochos de soletilla), que impregnamos bien de café y licor. Añadimos el resto de la crema y extendemos uniformemente.
    En mi caso ya no tengo más capas, pero si habéis usado un molde más pequeño, podéis seguir con nuevas capas de bizcocho y crema, acabando siempre con una de crema si no vais a desmoldar el tiramisú, o con una de bizcocho si vais a desmoldarlo.
  • Lo reservamos tapado en la nevera durante unas horas o hasta el día siguiente, con el fin de que el bizcocho se impregne bien y la crema coja firmeza, de forma que el tiramisú no se desmorone al servirlo.
    Tras ese tiempo, lo desmoldaremos si es el caso, y espolvorearemos por encima cacao en polvo con un colador de malla fina. También podéis espolvorearlo antes de meterlo en la nevera, pero es más probable que el cacao se empape con la última capa de crema y quede algo más feo (como me ha pasado a mí en el vídeo).
    Servir ligeramente atemperado, es decir, que las raciones que os vais a comer estén a temperatura ambiente durante unos 10-15 minutos.

Notas:

Para elaborar la base de bizcocho en el paso 1 de la receta, podéis seguir los pasos de la entrada Bizcocho base para tartas fácil y rápido, donde también hay instrucciones para hacerlo apto para celíacos.