Dejar en remojo los garbanzos durante la noche anterior (unas 12 horas bastarán) en agua suficiente para que queden cubiertos y no se sequen (agua que desecharemos).
Calentar el aceite en la olla en la que se van a cocer los garbanzos y dorar los dientes de ajo.
Agregar la cebolla y sofreír unos 5 minutos removiendo de vez en cuando.
Añadir el chorizo y el jamón y sofreír hasta que suelten la grasa.
Añadir el tomate triturado y sofreír un par de minutos.
Agregar las uvas pasas y el pimentón y mezclar bien.
Finalmente, añadir los garbanzos escurridos, salpimentar y mezclar bien.
Cubrir con agua y cocer hasta que los garbanzos estén tiernos. En mi caso particular, como siempre, utilizo olla rápida y 20 minutos de cocción en vitrocerámica desde que la válvula alcanza la posición deseada (la dos) hasta que apago la fuente de calor, más el tiempo de despresurización (el tiempo de bajada de la válvula sin forzarla ni enfriarla aceleradamente), con lo que estaremos aprovechando el calor residual de la vitrocerámica y ahorrando energía.