En primer lugar, vamos a preparar la masa quebrada de la base (ver nota 3). Conviene que la mantequilla esté algo blanda. Para ello, la dejamos un rato a temperatura ambiente o, si queremos usarla directamente de la nevera, la introducimos en el microondas durante 1 minuto a 350 W.
Vertemos todos los ingredientes de la masa, incluida la mantequilla, en un bol amplio y mezclamos. Inicialmente lo haremos con la ayuda de un utensilio para no mancharnos. Una vez ligados todos los ingredientes, pasaremos a mezclar con los dedos hasta que la masa quede lisa y homogénea. Si al final del proceso, la masa está muy blanda y se pega a las manos, la introduciremos en la nevera unos 10 minutos.
Vamos a utilizar un molde de tarta de unos 28 cm de diámetro apto para microondas, es decir, de vidrio o silicona. Si es de vidrio, forraremos la base y las paredes del molde con papel de horno humedecido con agua. Si el molde es de silicona, no será necesario forrarlo.
Podemos estirar la masa con un rodillo, colocarla sobre el molde y cortar el sobrante que sobresalga. Pero para hacerlo aún más fácil, vamos a estirar la masa con los dedos, aplastándola contra el molde poco a poco. Debemos conseguir que el grosor sea homogéneo, que cubra todo el fondo y las paredes del molde, y que quede perfectamente pegada, sin burbujas de aire.
Con un tenedor, pinchamos bien por toda la base y las paredes de la masa, y cocinamos en el microondas a 750 W durante 5 minutos. Dejamos enfriar sin sacar del molde.
Vamos con el relleno. Pelamos y tostamos las almendras si no lo están ya (ver nota 2). Después las picamos sin más que aplastarlas un poco con un mortero.
En un recipiente de vidrio, troceamos el chocolate y lo calentamos en el microondas a 650 W durante 2 minutos. Sacamos y removemos para favorecer que se funda con su propio calor. Si no consiguiéramos fundirlo del todo, volvemos a calentarlo durante 30 segundos, sacamos y removemos. Repetimos los calentamientos de 30 segundos tantas veces como sea necesario hasta que se funda del todo. De esta forma, calentando poco tiempo y parando cada vez, evitamos que el chocolate se queme.
Añadimos el yogur y removemos hasta tener una mezcla homogénea. Añadimos el azúcar y removemos. Añadimos los huevos y la ralladura de naranja y mezclamos todo bien.
Finalmente, añadimos la mitad de las almendras picadas, reservando la otra mitad.
Introducimos la mezcla en el microondas a potencia máxima (900 W) durante 6 minutos, pero parando cada minuto para remover la mezcla. De esta forma, la cocción será homogénea, ya que los bordes se cocinan antes y por eso parecerán más cuajados cuando saquemos la mezcla del microondas. La mezcla tiene que quedar espesa; si no fuera así, añadimos 30 segundos más, paramos y removemos, repitiendo este proceso tantas veces como sea necesario hasta que consigamos una mezcla densa.
Dejamos que la mezcla se temple antes de verterla sobre la masa quebrada.
Espolvoreamos la otra mitad de las almendras picadas por la superficie y dejamos enfriar en la nevera hasta que adquiera consistencia, unas 5 horas como mínimo.