Colocar en una taza las uvas pasas y añadir el licor. Introducir en el microondas a 800 W durante 1 minuto (ver nota 4), sacar y dejar macerando hasta que se enfríe. También se pueden macerar dejándolas en el licor durante toda una noche, sin necesidad de calentamiento.
Separar las claras de las yemas (ver nota 5) y hacer un merengue con estas últimas, el azúcar y la sal (ver nota 6). Para ello, añadir los tres ingredientes en un recipiente de vidrio y: a) batir con varilla eléctrica durante 1 minuto; b) introducir en el microondas durante 1 minuto a 800 W;c) sacar y volver a batir con la varilla durante 1 minuto;d) introducir de nuevo en el microondas durante 1 minuto a 800 W;e) sacar y volver a batir con la varilla durante 1 minuto;f) volver a introducir por tercera vez en el microondas durante 1 minuto a 800 W;g) sacar y batir por cuarta y última vez durante 1 minuto. Reservar. Pelar y tostar las almendras si no lo están ya (ver nota 2).
En un recipiente de vidrio, trocear el chocolate y calentarlo en el microondas a 500 W durante 2 minutos. Sacar y remover para favorecer que se funda con su propio calor. Si no está fundido del todo, volver a calentar durante 30 segundos, sacar y remover. Repetir los calentamientos de 30 segundos tantas veces como sea necesario hasta que se funda del todo. De esta forma, calentando poco tiempo y parando cada vez, evitamos que el chocolate se queme.
Picar las almendras en la picadora hasta el tamaño deseado. Añadir las almendras, las uvas y el licor al chocolate fundido y mezclar bien.
Verter el preparado anterior sobre el merengue y mezclar hasta obtener una masa homogénea. Reservar hasta que se enfríe a temperatura ambiente o en la nevera.
En un bol, batir la nata fría con varilla manual o eléctrica hasta que esté montada (más densa y con algo de volumen). No excederse para que no se corte. Reservar en la nevera para que se conserve hasta que la mezcla de merengue y chocolate ya no esté caliente.
Añadir la nata montada sobre la mezcla de merengue y chocolate ya fría. Mezclar muy suavemente (para evitar que la nata se corte y mantener la textura espumosa) hasta obtener una masa homogénea.
Verter la mezcla en el recipiente que se vaya a usar para congelar (ver nota 7). Introducir en el congelador durante, al menos, 12 horas (ver nota 8).