Cómo preparar pizza casera saludable fácil y rápido

cómo preparar pizza casera saludable fácil y rápido
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¿Puede una pizza estar buena y ser sana? ¡Sí! Una pizza hecha en casa. Con esta receta sabremos cómo preparar pizza casera saludable fácil y rápido. La masa tendrá un sabor más natural e intenso, mejor textura, y siempre disponible en nuestro congelador para preparar en pocos minutos una deliciosa pizza casera con lo que más nos guste. Como ejemplo, os propongo una pizza supersabrosa con ingredientes que siempre tenemos en casa, fácil y ligera. ¡Fetén!

Bienvenidos a Cocina Fetén. Hoy os traigo mi «fast food» favorito… y seguro que el de muchos: una deliciosa pizza. Pero tranquilos, no voy a «traicionar» el espíritu saludable de Cocina Fetén: se trata de una pizza con masa totalmente casera, sin aditivos, con un sabor más natural e intenso y mejor textura, fácil y rápida de hacer. Y la vamos a cubrir con ingredientes sencillos y de andar por casa, obteniendo una pizza supersabrosa y ligera.

Esta masa puede convertirse en esa receta socorrida a la que siempre acudimos cuando no sabemos qué hacer de comer, porque podemos congelarla y tenerla siempre disponible, y es una elaboración que acepta infinidad de combinaciones, adaptándola fácilmente a nuestros gustos y a los ingredientes que tengamos en cada momento. Tan práctica como cualquier pizza industrial a la hora de sacarnos de un apuro, pero mucho más sana.

¿Pizza sana? Sí, haciéndola en casa.

Así que podemos decir que vamos a hacer «fast food» saludable. Porque «rápido» y «socorrido» no siempre es sinónimo de insano o de poco nutritivo. Insano es lo industrial, y eso es lo que siempre tratamos de evitar en Cocina Fetén, donde apostamos por una cocina saludable, rápida y eficiente.

Yo no creo que debamos renunciar a comer lo que más nos gusta, pero sí que debemos intentar hacerlo en casa. Siempre insisto con esto porque realmente es importante saber qué comemos, y no hay mejor manera de controlarlo que haciéndolo con nuestras propias manos. Aparte de que esto nos permite darle nuestro toque personal y ese plus de sabor que más nos gusta, os aseguro que disfrutaremos doblemente y todo sabrá mucho mejor al ser conscientes de que nos estamos alimentando de una manera saludable y con cabeza.

Ingredientes para masa de pizza casera.

No voy a decir que todas las pizzas y bases de pizza del supermercado sean insanas, y debo confesar que he sido consumidor de este tipo de productos durante mi adolescencia. Pero sí que contienen una gran cantidad de ingredientes innecesarios y de dudosa calidad.

Los ingredientes básicos de una masa de pizza, que son los que nosotros vamos a utilizar, son harina, agua, aceite, sal y levadura. En cambio, las bases para pizza del supermercado contienen conservantes y azúcares, muy poco saludables, además de ingredientes innecesarios que pueden dar lugar a alergias, como soja, mostaza, etc.

¿Qué harina usar para la masa de pizza? Pues una normal de trigo, sin más.

¿Y qué levadura es mejor para hacer pizza? Si queremos obtener una masa esponjosa con aroma y sabor intensos, lo mejor es utilizar levadura de panadería, no importa si es seca o fresca. Es un producto barato y que podemos encontrar en cualquier supermercado.

No sirve la mal llamada levadura de repostería o tipo «royal», que en realidad no es levadura al uso, sino levadura química o, mejor dicho, impulsor químico. No es que no se pueda utilizar impulsor, pero la masa no quedará esponjosa ni tendrá sabor y aroma intenso a pan; será una masa sin cuerpo e insulsa, como muchas de las que compramos en el supermercado.

A continuación os indico qué levadura utilizo yo, por relación calidad-precio. Tanto pinchando en la foto como en el enlace podéis acceder a la página de Amazon para comprobar sus características y, si lo deseáis, adquirirla.

Levadura seca de panadería.

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Rellenos para pizza casera sana.

En lo que se refiere a rellenos de pizza (o más bien, lo que la cubre), los aditivos e ingredientes poco saludables proliferan en todas, tanto en las del supermercado como en las de las pizzerías. Elaborar la pizza en casa también nos permite controlar qué comemos, y debemos procurar utilizar ingredientes lo más sanos posibles para hacer una pizza completa y saludable: atún, tomate natural, cebolla, queso rallado en casa, orégano, albahaca, pollo, jamón serrano, piña…

¿Y qué tomate usar para pizza? Por los motivos que os explico en la entrada ¿El tomate perfecto?: mejor en lata que fresco, yo utilizo tomate concentrado en lata. El que os muestro a continuación es el que más me gusta por calidad y precio. Tanto pinchando en la foto como en el enlace podéis acceder a la página de Amazon para comprobar las características del tomate y, si lo deseáis, adquirirlo.

Tomate concentrado clase extra.

Enlace a Amazon: https://amzn.to/3rw9ovW

Su sabor es más intenso y su textura, más densa, por lo que no suelta la típica «agüilla» que suele generar la salsa de tomate natural cuando la usamos en el horno o el microondas. Y si no usáis toda la lata, podéis congelar el sobrante en una cubitera de hielo y utilizar los cubitos en todo tipo de elaboraciones.

También podéis usar tomate triturado en lata, tamizándolo antes si queréis reducir su contenido en agua.

Pizza casera: mejor textura y sabor que cualquier otra.

Además de que las pizzas que compramos tienen ingredientes poco naturales y sanos, su sabor y la textura de su masa es de calidad muy inferior a los que conseguiremos haciendo la pizza en casa. Hay pizzas frescas de supermercado o de pizzería muy logradas, pero nunca llegarán a alcanzar el sabor y textura de una pizza hecha por nosotros con la receta que os traigo hoy. Y si hablamos de pizzas congeladas, gana por goleada la pizza casera.

El motivo es que, como os decía, vamos a usar levadura en la masa, lo que, con el tiempo de reposo adecuado, le dará una estructura esponjosa, y ese aroma y sabor característicos del pan recién hecho.

Pizza casera: más nutritiva y menos calórica.

Además, las pizzas de supermercado suelen ser bombas calóricas (por el uso de ingredientes repletos de grasas saturadas) y poco nutritivas. Haciéndola en casa, podemos añadir ingredientes más o menos calóricos, pero siempre serán nutritivos y estaremos ingiriendo una comida completa, con sus hidratos, sus proteínas y sus vitaminas y minerales.

Eso sí, sea casera o no, debemos tener en cuenta cuándo se debe ingerir este tipo de alimentos. Creo que a la mayoría de la gente, como a mí, le encanta comer este plato a la hora de cenar. Pero es importante saber que es un plato con muchos hidratos de carbono, por lo que no es muy adecuado para la cena, cuando nuestro cuerpo ya no va a realizar un gran gasto energético y, por tanto, va a acumular en forma de grasa la mayoría de las calorías que ingiramos. Es muchísimo mejor para la comida, lo que nos permitirá un mayor control de nuestro peso y poder disfrutar de estos «caprichos» más a menudo sin que nuestra salud se resienta.

Pizza casera: mucho más barata.

Y, además de disfrutar de una pizza recién hecha y sabrosa, y de saber que encima es un plato completo y saludable, no debemos olvidar el importante ahorro que supone para nuestro bolsillo, porque las pizzas del supermercado no son precisamente baratas. Y no hablemos ya de las de pizzería…

El precio de una masa para pizza varía entre los 4 €/kg de media de las marcas blancas hasta los 8 €/kg de marcas reconocidas. Nuestra masa tiene un coste de 0,42 €/kg, ¡¡10 veces menos!!

En cuanto a la pizza fresca o congelada, su precio en el supermercado varía entre 5 €/kg de las marcas blancas hasta los 12 €/kg de marcas reconocidas. La pizza que os propongo hoy, de atún, tomate y queso, sale por 3,42 €/kg, casi la mitad de la más barata. Y, además, más sana, más natural, con menos calorías y más sabrosa.

Cómo preparar masa para pizza casera saludable fácil y rápido.

La receta para hacer masa casera para pizza fácil y rápido está basada en una de Ibán Yarza, el gurú español del pan, por lo que el éxito está garantizado. He variado algo la forma de elaboración para hacerla un poquito más sencilla y ensuciar algo menos.

Queda todo lo fina que cada uno quiera, esponjosa y con mucho sabor. Y, aunque requiere un día de reposo en la nevera, en realidad es muy rápida y fácil de hacer. Ese período de reposo nos va a permitir que la masa adquiera más sabor y aroma. Además, va a facilitar la labor de estirar la masa y nos evita tener que amasar demasiado.

¿Se puede congelar la masa de pizza casera? ¡Por supuesto!

Como hemos visto, la pizza casera gana por goleada a la pizza industrial. La única ventaja la podría tener una base de pizza congelada, porque nos puede servir para salir de un apuro cuando nos falta el tiempo. Pero tampoco existe tal ventaja, porque esta masa de pizza casera también se puede congelar, así que siempre la tendremos disponible para preparar en pocos minutos una deliciosa pizza con lo que más nos guste.

Así que podemos afirmar sin lugar a dudas que la mejor masa de pizza congelada y la mejor pizza congelada que podemos encontrar son las caseras que hoy os propongo.

¿Cómo conservar masa de pizza?

Con las cantidades que os indico en la receta, podéis tener 4 bases para pizza mediana. Y si queréis más para ahorraros trabajo, solo tenéis que modificar las cantidades de la receta manteniendo las proporciones.

La masa se conserva muy bien en la nevera durante unos 3-4 días, pero, como os decía en el apartado anterior, también se puede congelar. Para ello, hay varias opciones, que os detallo en la receta.

¿Cómo estirar la masa de pizza?

No tengáis miedo a preparar una masa de pizza casera por culpa del estirado. Extender y estirar esta masa de pizza es muy fácil y no es necesario lanzarla al aire, hacerla girar ni nada por el estilo. Tal y como os explico en la receta, es todo mucho más sencillo y rápido. Además, os incluyo algunos trucos para que todo sea aún más fácil y sin complicaciones.

Así que no lo dudéis y probad a hacer esta masa para pizza. En cuanto al resto de ingredientes, podemos cubrirla con lo que más nos guste, pero yo os voy a proponer una opción sencilla, con ingredientes que siempre tenemos en casa, y que va a quedar supersabrosa y muy jugosa. Es fácil de hacer y a todo el mundo le encantará.

Vamos a ver cómo hacer masa casera de pizza fácil y rápido y cómo preparar pizza casera saludable fácil y rápido…

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Masa de pizza casera y congelable

Sin aditivos ni ingredientes indeseados como azúcares, sabor más natural y aroma intensos, mejor textura, más barata y muy práctica al poder congelarse.
Masa casera para pizza fácil y rápida
Preparación35 minutos
Tiempo total35 minutos
Nº de raciones: 4 bases medianas
Coste por ración: 0,10 €/base
Autor: Rubén Durán

Ingredientes:

  • 600 gramos de harina de trigo normal
  • 375 gramos de agua
  • 25 gramos (5 cucharaditas) de aceite de oliva virgen extra
  • 10 gramos de sal
  • 1 gramo de levadura seca o 5 gramos de levadura fresca (ver nota 1)

Elaboración:

  • Disolvemos la levadura en un bol con el agua. A continuación, vertemos el resto de ingredientes y mezclamos hasta que estén bien integrados. Tapamos y dejamos reposar unos 20 minutos.
  • Pasado el tiempo, cogemos con las manos y amasamos durante unos minutos hasta conseguir una masa pegajosa, pero manejable. Si lo necesitamos, podemos enharinar la superficie de trabajo y nuestras manos, pero no debemos abusar para no ingerir tanta harina y calorías innecesarias, y así disfrutar de la pizza más a menudo.
  • Untamos con unas gotas de aceite de oliva varios recipientes herméticos. Dividimos la masa en porciones de unos 250 gramos cada una e introducimos cada porción en un recipiente. Mantenemos los recipientes en el frigorífico durante 1 día entero. Esto hará que la masa adquiera más aroma y un sabor más intenso, además de facilitarnos la labor de estirarla.
  • La masa se conserva muy bien en la nevera durante unos 3-4 días, pero también se puede congelar después del día de reposo en la nevera mencionado en el paso anterior. Para ello, hay varias opciones, que os explico en la nota 2.
  • Para usar la masa recién hecha o darle forma antes de congelarla, una vez pasado el día de reposo en la nevera, la colocamos sobre papel de horno y la vamos estirando con las manos hasta conseguir la forma deseada. Podemos humedecernos las manos con agua o aceite para manipular la masa mejor. También se puede trabajar sobre una mesa enharinada, pero yo prefiero hacerlo sobre el papel en el que se va a hornear y así evito añadir más harina.
  • Y la masa ya está lista para cubrir con los ingredientes que más nos gusten y hornearla (tenéis un ejemplo en la receta «Pizza casera de atún, tomate y queso»), o congelarla siguiendo las indicaciones de la nota 2.

Notas:

1. Estamos hablando de levadura de panadería. No sirve la mal llamada levadura de repostería o tipo «royal», que en realidad no es levadura, sino impulsor químico, que no hace ningún efecto en este tipo de elaboraciones.
2. Tenemos tres opciones para congelar la masa:
– Directamente en forma de bola: en este caso, tendremos que descongelarla cuando queramos utilizarla, pero ocupará menos espacio en nuestro congelador.
– Ya estirada y con la forma deseada (es decir, tras el paso 5 de la receta): esto nos permitirá utilizarla directamente sin necesidad de descongelar, pero necesitaremos más espacio en nuestro congelador. Además, tendremos que guardar cada base de pizza por separado para que no se peguen entre sí y almacenarlas sobre una base recta, porque si no se deformarían.
– Ya estirada, con la forma deseada y prehorneada: esta opción también nos permitirá utilizarla directamente sin necesidad de descongelar, pero, a diferencia del caso anterior, es más difícil que se peguen y no será necesario tener tanto cuidado para mantenerlas rectas en el congelador, porque ya no se deformarán. Para prehornear, precalentamos el horno a 220-250 ºC, con calor arriba y abajo. Mientras se calienta, ejecutamos el paso 5 de la receta. Una vez a la temperatura deseada, introducimos en el horno cada base por separado durante 2 minutos con la bandeja en el fondo del horno, directamente en contacto con la superficie inferior. Para congelarlas, esperamos a que se enfríen sobre una rejilla, y, una vez bien frías, las guardamos en bolsas de congelación en el congelador.
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Pizza casera de atún, tomate y queso

Supersabrosa, con ingredientes que siempre tenemos en casa, fácil y ligera.
cómo preparar pizza casera saludable fácil y rápido
Preparación7 minutos
Cocción3 minutos
Tiempo total10 minutos
Nº de raciones: 4 (1 pizza mediana)
Coste por ración: 0,38 € (1,51 €/pizza)
Autor: Rubén Durán

Ingredientes:

  • 1 base de pizza mediana (ver nota 1)
  • Tomate triturado hasta cubrir la base o al gusto (ver nota 2)
  • 1 lata (50-60 gramos escurridos) de atún en aceite de oliva o al natural (ver nota 3)
  • Orégano al gusto
  • Queso tierno (rallado por nosotros o en lascas) (ver nota 4)
  • 1 chorrito de aceite de oliva virgen extra

Elaboración:

  • Precalentamos el horno a 220-250 ºC, con calor arriba y abajo.
  • Colocamos la base de pizza ya estirada (congelada o no; ver nota 1) sobre papel de horno, y este, sobre la bandeja. Así será más fácil llevarla al horno.
  • Cubrimos la base con tomate a nuestro gusto.
  • Agregamos el atún escurrido, queso rallado o en lascas al gusto, orégano también al gusto y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
  • Una vez caliente el horno a la temperatura deseada, colocamos la bandeja en el fondo del horno, directamente en contacto con la superficie inferior. Horneamos durante 3 minutos y listo (ver nota 5).

Notas:

1. En la receta Masa de pizza casera y congelable podéis ver cómo hacer y estirar masa de pizza casera fácil y rápido, que podéis congelar o usar directamente.
2. Recomiendo tomate en lata concentrado clase extra, ya que su sabor es más intenso y su textura es más densa, por lo que no suelta la típica «agüilla» que suele generar la salsa de tomate natural cuando la usamos en el horno o el microondas. Y si usáis tomate triturado, podéis tamizarlo para reducir el contenido en agua y concentrar su sabor.
3. Si utilizamos atún en aceite de oliva, hay que escurrir bien el aceite para no añadir calorías de más; pero no se debe tirar, se puede guardar para elaborar una vinagreta, ya que está lleno de sabor y nutrientes. Y si usamos atún al natural, no debemos tirar el jugo porque también tiene mucho sabor y vitaminas; podemos mezclarlo con el tomate porque, al ser concentrado, no se va a aguar.
4. El queso debe ser lo mas sano posible. Que no sean quesos rallados de la tienda ni tipo tranchetes, que son muy poco saludables.
5. Para hornear, también se puede colocar la pizza y el papel de horno directamente sobre la base del horno, sin bandeja. En este caso, el tiempo será de unos 2 minutos.
Haciendo esto, obtendremos una pizza más crujiente y tostada, parecida al de un horno de piedra (salvando las distancias con nuestro horno casero, por supuesto).
También se puede hornear de la manera tradicional; eso sí, no conseguiremos esa textura que disfrutamos cuando vamos a las buenas pizzerías. Para ello, introducimos la bandeja con la pizza en la parte más baja del horno precalentado y horneamos entre 7 y 10 minutos.
Por último, si estáis usando una base de pizza ya prehorneada tal y como os expliqué en la receta Masa de pizza casera y congelable, debéis colocar la bandeja en la parte media alta del horno, porque el pan ya está hecho y solo es necesario que se hagan los ingredientes que tiene encima. 5 minutos serán suficientes.
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4 comentarios en “Cómo preparar pizza casera saludable fácil y rápido”

    1. ¡Hola, Rosa! Riquísima, facilísima, sanísima, baratísima… 😀 ¡Lo tiene todo! Nunca más pizza industrial ni de pizzería.
      Muchas gracias por pasarte por mi blog y por el comentario.
      ¡Un abrazo!

    1. 5 stars
      ¡Gracias a ti, Andrea! Espero que la pruebes y te guste tanto como a mí.
      Si la haces, no dudes en dejar un comentario en esta misma entrada; estaré encantado de saber tu opinión.
      ¡Y no dejes de visitar otras entradas de mi blog!
      Muchísimas gracias, un abrazo.

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